Desde este bonito y único rincón se quiere divulgar al mundo entero que Jerez además del patrimonio multi-cultural , turístico ó festivo conocido por casi todos, tiene un patrimonio arbóreo por desgracia desconocido para la mayoría de los ciudadanos de nuestra ciudad.
¿Quiere ayudarnos a descubrirlo.......?

domingo, 17 de enero de 2021

El Barrio de SANTIAGO

 

Un paseo por el BARRIO DE SANTIAGO (DIC-2020)

 


Estamos a principios de invierno, y las últimas lluvias unidas a las restricciones por el COVID, han reducido nuestras excursiones habituales para disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor, en este otoño que se ha ido. Esta descarga a intervalos entre chubascos y chaparrones, nos han desviado a emplear nuestro tiempo en visitas Patrimoniales por nuestra ciudad, siguiendo el hilo conductor de nuestros queridos árboles.

 

Vamos a comenzar por el Barrio de Santiago, iniciando el recorrido mediante un paseo por la Plaza Dr. Antonio Valencia, que ocupa el espacio del patio central del antiguo Cuartel de Caballería, en la calle La Sangre, hoy Taxdirt, 















donde también se encuentran la antigua entrada al Zoobotánico, la capilla del Calvario y seminario diocesano 











y el deteriorado edificio que albergaba las instalaciones de la empresa Jerez Industrial.

 

Esta plaza, donde se ha habilitado un aparcamiento para vehículos, la completa un bonito parque rectangular, que recoge variadas especies de árboles, entre las que destacan algunas, que no se encuentran en otros parques de Jerez.

 















Entre las más comunes de la arboleda jerezana, tenemos jacarandas, tipuanas, ciclamores, lagunarias y albizias, que se mezclan con hibiscus, callistemon, fresnos americanos y cipreses. Algún naranjo aislado, palmeras datileras, un ficus elástica y un par de Cedros deodara.

 

Cedro deodara

Fresno americano

Jacaranda y Tipuana

Albizia










Diseminados por el Parque, el verde permanente de los Metrosideros, mantienen burbujas de frescor y color, repartidas estratégicamente en distintos puntos, pues mientras la mayoría de especies van perdiendo sus hojas en esta época, el metrosidero comenzará a echar sus flores, como pequeños ojitos amarillos, de los que emanan multitud de pestañas erizadas rojas, llenando de un colorido especial el doble tono verde de las hojas.

 

Metrosidero










Hay otra variedad curiosa, también plantada en distintas secciones del parque, que son los Acer saccharinum, con sus hojas palmeadas, cuyo verde se va tornando en ocres y amarillos, hasta dejar desnudas todas sus ramas. Los hay desde un solo pie, hasta formaciones de 2, 3, 4 y 6 pies unidos.

 

Acer saccharinum (Arce)

















En la parte inferior del parque, cerca de la calle Armas de Santiago, desplegadas en otoño todas sus hojas verdes, emerge un Brachychiton acerifolius, que en primavera se viste solamente con flores rojas acampanadas, resultando un verdadero espectáculo monocolor piramidal, sombreando el círculo tapizado en el suelo con el mismo tono. 

 

Brachychiton acerifolius













Este parque se comunica con otro pequeñito, a través de una calle de cipreses y terminando en plataneras, completando este espacio verde, que casi se adosa a los Jardines botánicos contiguos. 

 Si nos acercamos a la tapia del Zoobotánico, podemos ver sobre ella, cual una inmensa alfombra dejada caer sobre la misma, las hojas rojas de la Parthenocissus quinquefolia, muy mermadas ya en los finales de año, pero que en el apogeo otoñal, da lustre y protagonismo a ese trozo de la calle Juan Pablo II 












y enfrente, junto a la Real Capilla del Calvario podemos ver varios olivos de gran porte, uno de ellos catalogado como árbol singular según el inventario que se hizo dentro del proyecto Jerez + Natural.  












Nos trasladamos a la calle Taxdirt, donde unos monumentales fresnos americanos escoltan ambas aceras, cubiertas de hojas amarillas.

 


Seguimos calle abajo, que también está adornada por fresnos, pero de un calibre inferior, muy jóvenes aún. Llegamos al edificio en el que, durante décadas, estuvo asentado el Asilo de San José, donde inicié mi época escolar. Alzando la mirada por encima de sus 5 arcos, contemplamos la fachada lateral de la Iglesia de Santiago el Real y de Refugio, rematada en varios pináculos, entre los que destaca la torre de la iglesia. 



























Tanto la portada principal como el lateral, tiene junto a los muros una serie de naranjos cargados de frutos, que adornan a media altura las superpuestas piedras grises y ennegrecidas por el paso de los siglos, pues su Gótica construcción data entre el XV Y XVI. 


















Si nuestro visitante desea realizar una visita fotográfica mas completa de este templo debe pinchar en el siguiente enlace:

Iglesia de Santiago


Bordeando la iglesia hacia la plaza de Santiago, sobresale la figura arquitectónica de la cabecera de la iglesia, iluminada por una de las farolas de cinco brazos, y junto al que se eleva la espadaña barroca, donde se asienta un nido de cigüeñas, cuyos inquilinos revolotean el cielo como vigías temporeros del barrio. En la acera que bordea esta parte de la iglesia encontraremos el busto del admirado cantaor Tio José de Paula y en la acera de enfrente una solitaria robinia.


 













La plaza tiene sus alcorques sembrados también de naranjos, y la preside una bonita fuente de estilo romántico, con dos platos, sobre los que el agua rebosa formando cortinas granuladas, que se pierden en la pileta de mármol blanco que la rodea. Además, guardando la plaza en dos de sus lados encontraremos los bustos de dos grandes cantaores, Fernando Terremoto y Manuel Soto Monje "El Sordera".

 








































Avanzamos por calle La Merced, ornamentada con ficus recortados en forma piramidal, que nos llevan hasta la fachada barroca de la Basílica de la Merced, en la que se rinde culto a Nuestra Sra. de La Merced, Patrona de Jerez, aunque el interior es de estilo gótico. La portada la escoltan algunos naranjos, y la plaza de enfrente, Plaza de la Merced, se tiñe en primavera de morado por la caída de las flores de las Jacarandas, rodeando el monumento a los Mercedarios. 

 




































Tras la desamortización de Mendizábal, el convento mercedario se convierte en hospital municipal. A partir de 1975, pasaría a Instituto Santa Isabel de Hungría, en cuyo claustro hay una exposición permanente de herramientas, carros, maquinaria y utensilios antiguos. 

 
























Los visitante que estén interesados en hacer un recorrido fotográfico por la Basílica de La Merced, pueden hacerlo pinchando en el siguiente enlace:


Basílica de Ntra. Sra. de La Merced


En la calle Cristal se encuentra en el abandono los jardines de la antigua bodega Bobadilla. Este jardín es otro exponente de los jardines bodegueros de nuestra ciudad y desde aquí pedimos a nuestro Ayuntamiento su rehabilitación para uso público. 











Si nos asomamos a través de la calle Santa María de la Merced, y llegamos al cruce con calle Nueva, podemos comprobar el estado de deterioro de este tradicional rincón de Jerez, sobre todo en los alrededores de este enlace. Se da la circunstancia, que a través de la tapia de estos jardines, asomaban las grandes ramas de un Aguacate, catalogado como árbol singular dentro del inventario Jerez + Natural, que se cargaba de frutos en temporada y hace poco hemos podido comprobar que ha sido talado, a consecuencia de los daños sufridos por efecto del fuego, que parece ser ha sido provocado, a causa de la basura y suciedad que se acumula tras la tapia. Es una pena, que calles con tanta tradición en nuestra ciudad, acaben en zonas abandonadas y de ocupación incontrolada. 

 

Aguacate, hoy desaparecido

Volvemos a la plaza de la Merced, y cruzando la misma hacia la calle Muro, nos encontramos con una parte de la muralla, ante la cual desfilan alineaciones de naranjos, que con su colorido, al menos disimulan en buena medida el estado de esos muros de piedra. 

 











Pasamos a la calle Ancha, con amplias aceras, a las que dan sombra grandes tipuanas, y junto a las cuales, delante de otra sección de la muralla, está el monumento dedicado al jerezano Alvar Núñez Cabeza de Vaca. 


































Nos salimos un poco de lo que se considera el barrio de Santiago propiamente, subiendo hacia calle Oliva y damos con la plaza de los Ángeles, actualmente cercada por una barandilla de hierro, y en su interior crecen grandes Jacarandas, rodeadas por bancos rojos de cerámica, con bordes y dibujos azules y blancos. 

 












Llegamos a la plaza San Juan, donde unos naranjos se apostan ante la entrada del actual Centro Andaluz de Flamenco, antiguo Palacio de Pemartin, también llamado Palacio de los Marqueses de Mesas de Asta, tiene sus orígenes en el siglo XV,  y fue rehabilitado entre los siglos XVIII y XIX con elementos barrocos. 

 



Si nuestro visitante desea realizar una visita fotográfica más completa de este palacio debe pinchar en el siguiente enlace:

Centro Andaluz de Flamenco, Palacio de Pemartin


A la izquierda, nada más entrar en calle Chancillería, tenemos el Convento de Santa María Reparadora, de estilo Neo mudéjar, cuyo arquitecto fue Aurelio Gómez Millán. Este convento fue asaltado en el siglo XX, durante la guerra civil. 

 

















Terminamos el recorrido, asomándonos a la calle San Juan, con la imagen de la iglesia de San Juan de los Caballeros, con la que iniciaremos una nueva ruta patrimonial por otros barrios. 

 


Barrio de Santiago, cuna del arte flamenco 

Tus calles recuerdan la guitarra de Moraito Chico, 

En tus esquinas resuena la voz de José Mercé

Terremoto, el Sordera, Luis el Zambo 

Las bulerías de Fernando de la Morena 

El bullicio del Prendi en Semana Santa 

Y el silencio de la Buena Muerte, a la salida y el recoger 

 

Calle la Sangre, calle Nueva, Angostillo de Santiago

El Boquerón de Plata, el Asilo de San José  

Calle Merced arriba, hasta la Patrona coronada 

Bajando por calle Muro, hasta la plaza del Cubo, Bodegas Lustau, recuerdos del ayer 

 

Iglesia de Santiago, el padre Francisco, mi primera comunión 

Esa fuente entre naranjos de aguas plateadas 

La calle Ancha, Cabeza de Vaca, pegado a la muralla 

Plaza de los Ángeles, la puerta del convento, el antiguo quiosco, de chiquillería abarrotada 

 

Calle Justicia, los Hnos. Donaire, la Recova, Juan el zapatero, y su muleta por cojera 

Plaza de San Juan, carnicería Soto, olor a manteca colorá 

Ferretería Chamizo, farmacia Ballesteros, el Refino de la esquina 

Las Piedras Negras, con Angel y Segundo, las partidas de dominó 

 

La barbería de Manolo, la casa de Bejarano el practicante 

El Palacio Pemartin, la lechería de mi abuela, años cuarenta

Las Reparadoras, esquina de Chancillería 

Calle Francos, la Casa Cuna, el almacén de Gonzalo, recuerdos de otra época 

 

Barrio de mi niñez, de correteo por sus calles 

De juegos infantiles, de meriendas por la tarde 

De domingos de ir a misa, de churros en los bares 

De patios de vecinos, de tertulias familiares 

Éramos felices, andando a todos lados, buenos días, buenas tardes.

 

 

Joaquín Caro