Desde este bonito y único rincón se quiere divulgar al mundo entero que Jerez además del patrimonio multi-cultural , turístico ó festivo conocido por casi todos, tiene un patrimonio arbóreo por desgracia desconocido para la mayoría de los ciudadanos de nuestra ciudad.
¿Quiere ayudarnos a descubrirlo.......?

jueves, 23 de febrero de 2023

Nuestro homenaje a Cayetano Fernandez, iniciador de nuestro proyecto y primer presidente de esta asociación.

 




Hoy es un día triste para nosotros, ayer se nos fue Tano, nuestro amigo e impulsor de este proyecto de defensa del arbolado de nuestra ciudad. También fue el primer presidente de esta asociación del Jerez de los Arboles, persona sin cuyo esfuerzo, trabajo y amor por la naturaleza en general y los árboles en particular, nuestra asociación no hubiese alcanzado las metas a las que hemos llegado.

Era el año 2013 cuando Tano, recién jubilado, empieza su andadura con este proyecto, sus primeros pasos lo llevan a entrar en contacto con la Delegación de Medio Ambiente, concretamente con Pilar Lopez Valenzuela para recabar información y obtener los libros que se editaron dentro del proyecto Life JEREZ + NATURAL. 

En los jardines de las Bodegas Fundador (Domecq)


Pronto se le unió Joaquín Caro y juntos iniciaron un recorrido por Jerez siguiendo la guía del libro "Arboles Singulares de Jerez", poco después nos fuimos uniendo más amigos a los que nos inculcó su inquietud por conocer, valorar, defender y dar a conocer nuestro patrimonio arbóreo y empezamos a visitar los distintos jardines y parques de Jerez.

En la Bodega Gonzalez Byass

En la acacia del tio Clemente en la calle Bruselas

Tano también fue el creador de este blog donde quedarían registradas nuestras actividades, colaboraciones y reclamaciones.  Dentro de nuestras colaboraciones, creemos que fue bastante importante y satisfactoria las que llevamos a cabo con Medio Ambiente para que las RUTAS DE LAS ESPECIES tuviesen el éxito que obtuvieron, siendo Tano clave en ese trabajo.

También colaboramos con el ZOOBOTANICO de nuestra ciudad en la Fiesta del Arbol, siendo nuestra Asociación donante de algunos ejemplares que se plantaron en el ZBJ con motivo de esa fiesta.

Fiesta del Arbol 2016 en el ZBJ

Juntos hemos recorrido practicamente todo Jerez, aprendiendo y disfrutando a la vez de este gran patrimonio botánico que tenemos y que no debemos dejar que se empobrezca, al revés, debemos tratar que crezca y mejore para que todos tengamos un medio ambiente saludable.

En la Avda. Rafael Verdu debajo de un arbol del amor

También juntos hemos visitado en diferentes ciudades otros espacios verdes, como el jardín botánico de San Fernando, el jardín botanico de El Bosque, senderos por los parques naturales de Grazalema, Los Alcornocales y la Bahia de Cadiz, lo que ha contribuido además de un disfrute de la naturaleza a incrementar nuestros conocimientos en esta extensa materia.

En el jardin botanico de Madrid

Solo nos queda resaltar la gran calidad humana de nuestro amigo Tano, hombre familiar para quien su esposa Carmen, sus hijos Delia y David y sus nietos eran lo primero, un gran amante de los árboles y de la naturaleza en general y un inolvidable amigo al que echaremos siempre de menos. D.E.P.




viernes, 17 de febrero de 2023

El pasado día 1 del presente mes de Febrero, el DIARIO DE JEREZ en su edición digital, publico el articulo de la serie EL ARBOL DEL MES, dedicado a la dombeya. El día cinco se publico en la edición en papel. 



ÁRBOL DEL MES DE FEBRERO

El árbol más florido del invierno, el de las hortensias

Dombeya en González Byass.

Dombeya en González Byass.

Llamado así por sus grandes flores globosas, de delicado color rosa que cuelgan arracimadas, como lloronas, entre sus hojas gigantes con forma de corazón y aroma a agua de coco. Tiene, además, un nombre precioso: Dombeya, (Dombeya x cayeuxii) aunque en algunos de países de América también es llamada 'bella aurora'.

En la ciudad tenemos varios ejemplares estupendos que son agradables de contemplar en este mes, especialmente en el parque del Retiro, otro espacio verde jerezano que vivió mejores momentos que el actual. El espacio de 16 aranzadas fue donado en 1902 a la ciudad por Luis de Ysasi Lacoste y poseía un gracioso estanque repleto de aves acuáticas como malvasías, cercetas y cisnes, glorietas con bancos decoradas con azulejos que mostraban imágenes de las aventuras de don Quijote de La Mancha y hasta una de las primeras piscinas municipales con espectacular trampolín que hacia las delicias de los jovenzuelos de entonces y durante los veranos.

Dombeya de los jardines de Gonzalez Byass












Pero también pueden contemplarse en este mes de febrero otros buenos árboles de hortensias en el Zoobotánico del Tempul, en la urbanización de El Bosque y los jardines de Villa Victorina, en González Byass, sin dudas el mejor de toda la ciudad.

El nombre de Dombeya proviene en realidad de su descubridor Joseph Dombey, un naturalista francés que participó en la famosa expedición al virreinato del Perú, de Ruiz y Pavón, que partió de Cadiz en 1.777 y recolectó unas 3000 especies vegetales cuyos herbarios y dibujos se conservan en el Real Jardín Botánico de Madrid.

sábado, 11 de febrero de 2023

Recuperemos la Fiesta del Arbol

Hoy publica el DIARIO DE JEREZ en su edición digital y dentro de la sección TRIBUNA LIBRE el articulo de Agustín García Lázaro titulado RECUPEREMOS LA FIESTA DEL ARBOL y que reproducimos más abajo.

Nuestra asociación, como no podría ser de otra manera, se une a la iniciativa de Agustín para recuperar esta fiesta que sirva para que la ciudadanía tome mayor conciencia de la importancia del árbol para tener un medio ambiente saludable. 




TRIBUNA LIBRE

AGUSTÍN GARCÍA LÁZARO

Recuperemos la Fiesta del Árbol

En el 125 aniversario de la primera Fiesta del Árbol en Jerez

Desde el advenimiento de la democracia, nuestra ciudad ha ido consolidando su ciclo festivo tradicional e incorporando nuevas iniciativas que poco a poco van echando raíces entre los ciudadanos. Por citar sólo algunas, baste señalar como las fiestas de Navidad y Reyes, las Fiestas de Otoño o, a otra escala, la Fiesta de San Antón, han encontrado su hueco entre otras de mayor arraigo como la Feria del Caballo o el conjunto de manifestaciones que se agrupan en torno a la Semana Mayor.
Desde otra perspectiva mucho más modesta y con otro enfoque más ligado a la exaltación de valores cívicos y a la participación colectiva de los jerezanos en una "causa noble" como pocas, proponemos la recuperación, de una vez por todas, de la Fiesta del Árbol para que se incorpore al ciclo festivo de la ciudad.
De gran arraigo en otras épocas, la Fiesta del Árbol fue a finales del siglo XIX y durante el primer tercio del XX, una iniciativa de marcado carácter cívico. Nacida en EE.UU. en 1872 (si bien en nuestro país, como hizo constar Joaquín Costa, hay antecedentes similares en Villanueva de la Sierra, Cáceres, en 1805), la Fiesta del Árbol se extendió por todo el mundo en apenas dos décadas, celebrándose en Madrid por primera vez el 26 de marzo de 1896 con el patrocinio de la Casa Real. Al objeto de contribuir a su fomento y a los valores que de ella se derivaban, se declaró obligatoria su celebración anual por Real Decreto de 5 de enero de 1915.
Nuestra ciudad fue pionera en la celebración de esta fiesta. Por acuerdo capitular de 19 de noviembre de 1897 se instituyó la Fiesta del Árbol, que tuvo lugar por primera vez el 10 de febrero de 1898. En aquella ocasión mil escolares de las catorce centros educativos con los que contaba entonces Jerez, se concentraron con sus maestros al frente, en la Plaza de Alfonso XII (Arenal) para marchar después hasta los terrenos del Campo de Instrucción (Parque González Hontoria). Tras ser recibidos con toda solemnidad por el alcalde de la ciudad, D. José Oronoz y Clemente por el Abad Arcipreste D. José Rodríguez Madera, se procedió a la plantación de 500 plátanos orientales, como primer paso para la creación de un gran parque. A cada niño se le entregó un saquito con el almuerzo, preparado por "el acreditado Restaurant de Los Cisnes”, conteniendo “…dos trozos de Rosbik, uno de jamón, dos de queso de bola, un pastel, una rosca grande, una naranja, media docena de galletas y una botella de vino, de cabida de dos copas, de una de las mejores marcas de los Sres. González Byass cuya botella va envuelta en su papel marcado y su funda correspondiente".
La prensa local no escatimó elogios al papel del Ayuntamiento que “acogiendo bajo su protección la Fiesta del árbol, como cumple á su misión tutelar, merece cumplida alabanza”. Destacaba igualmente que Jerez se iba sumando así a “una Fiesta que va tomando carácter cosmopolita en los países civilizados. ¿Qué nación no se afana con la simbólica Fiesta del Árbol?”. La Fiesta del árbol fue un éxito de participación popular, a la que asistieron 20.000 personas, según recogen las crónicas del diario local, que destacó también la generosa contribución del presidente de la comisión organizadora, D. Luis de Ysai y Lacoste quien invitó ese mismo domingo a los Directores y Auxiliares de las Escuelas “a un lunch en su preciosa quinta titulada El Retiro". La fiesta se mantuvo durante muchos años a lo largo de la primera mitad de siglo, celebrándose después de manera intermitente hasta que terminó por desaparecer.
En 1997, con el pretexto de la cercanía del Centenario de la celebración de aquella primera Fiesta del Árbol, quien esto suscribe publicó un artículo en los diarios locales animando a su recuperación con motivo de dicha efeméride. Unos meses después, junto a mi amigo, el profesor Juan Cabral Bustillo, presentamos un proyecto al Ayuntamiento con la fundamentación de dicha Fiesta y con un amplio programa de propuestas para su recuperación. La idea fue acogida de inmediato tanto por el alcalde D. Pedro Pacheco, como por el Concejal de Medio Ambiente, D. Luis Silva, y a lo largo de los meses que faltaban para la celebración del Centenario fuimos trabajando junto a los técnicos municipales (con la coordinación de D. Remo Oliver y D. J.A. Márquez) en el desarrollo de las numerosas iniciativas que se llevaron a cabo, con la pretensión última de dar a la vez el empujón de salida a la recuperación de esta Fiesta. Charlas y conferencias, Visitas guiadas, Cursos de formación para el profesorado, Jornadas técnicas de formación para profesionales de la jardinería, Exposiciones, actuaciones de la Banda Municipal que recuperó las partituras del himno del árbol, Concurso de fotografía del Plan Prometeo, Plantaciones participativas por vecinos y centros escolares (8), carteles y folletos, un Boletín dedicado al árbol, plantación simbólica de especies singulares en el Parque G. Hontoria, donde se colocó también un monolito recordando el centenario… Una larga lista de actividades que a lo largo de la primavera fueron teniendo al árbol en la ciudad como protagonista. En los años posteriores se siguieron realizando muchas de estas iniciativas que, con el paso de los años, se limitaron a las plantaciones en los centros educativos y a alguna actividad aislada, perdiéndose aquel impulso inicial que prometía consolidar y afianzar de nuevo la Fiesta del Árbol en nuestra ciudad.
Hoy, más que nunca, somos muchos los que queremos que Jerez vuelva a contar con la Fiesta del Árbol y que ésta forme parte de ese ciclo festivo al que anteriormente aludíamos. Sin embargo, cuando volvemos a proponer esta idea no estamos defendiendo un nuevo 'día de...' o un acto puntual. La Fiesta del Árbol debe ser ante todo una fiesta cívica, un hermoso pretexto que sirva de cauce de participación a todos los ciudadanos y colectivos interesados en la defensa de los valores medioambientales. No hablamos sólo de plantar árboles, de velar por su desarrollo, de cuidarlos, de multiplicar su presencia. Con ser esto importante, se trata esencialmente de hacer una apuesta solidaria por el entorno, de enfatizar todo lo relativo a la "cultura del árbol". La Fiesta del Árbol que proponemos para nuestro tiempo está alejada de los estereotipos al uso (ya saben: fotos de prensa el día "d" en las que el alcalde o alcaldesa de turno, el concejal de turno, el político o famoso de turno... echa la palada de tierra junto al árbol en el boquete que le tienen preparado). Frente a esto (o si no queda más remedio, junto a esto) se precisa, sobre todo, el concurso de las personas comprometidas con la ciudad, con el entorno, con los valores medioambientales y, en definitiva, el apoyo de todos aquellos que quieran manifestar su solidaridad anticipada con las generaciones que han de venir, con su derecho a disponer de un medio urbano y natural en las mejores condiciones posibles.
Por esta razón, la Fiesta del Árbol que proponemos recuperar no tiene como referente exclusivo el entorno urbano, sino que tiene puestos sus horizontes en contribuir a la reforestación paulatina de nuestros montes, a la repoblación progresiva de las vías pecuarias, a la restauración de nuestras riberas, a la necesaria regeneración de los parques periurbanos, a potenciar una mayor presencia del árbol en el medio rural, a invertir en suma, los perniciosos efectos que tantos siglos de fuego y hacha y ahora de desprecio han causado en nuestro patrimonio natural y en nuestro entorno. La Fiesta del Árbol que proponemos recuperar no es un evento puntual que limita a un día sus actuaciones, sino un proceso de trabajo a lo largo del año, un proyecto colectivo que se desarrolla de manera permanente a través de iniciativas diversas que no hay que descuidar, aunque simbólicamente el protagonismo se manifieste en un día señalado.
La Fiesta del Árbol debe ser también una fiesta, una fiesta popular y participativa: en su diseño, en su preparación, en su desarrollo, en su continuidad. Aún siendo necesario que la organización de la misma recaiga en manos de las instituciones locales que cuentan con medios para garantizar su puesta en marcha y celebración, sólo el compromiso de la sociedad civil, la vinculación a la Fiesta y al espíritu que simboliza de los ciudadanos y colectivos de Jerez, pueden llegar a darle sentido y a consolidarla en el tiempo. En Jerez, contamos además con grupos y asociaciones preocupados por mejorar todo lo relacionado con el arbolado urbano y que hace meses han presentado a la Sra. Alcaldesa un estudio en el que se analiza la situación y se plantean propuestas de mejora. Propuestas que, dicho sea de paso, parecen haber caído en saco roto. Como ha caído también el proyecto presentado en diciembre pasado por diferentes colectivos, centros escolares y vecinos de la zona Delicias, para llevar a cabo una serie de iniciativas en el Parque José Antonio Márquez Rosado que, con el pretexto del 125 aniversario de aquella primera Fiesta del Árbol, que se cumple ahora, pudieran impulsar otras iniciativas relacionadas con una mejora de la gestión del arbolado urbano. De nuevo y otra vez una lamentable “callada” por respuesta por parte del Ayuntamiento a las asociaciones y a los centros escolares solicitantes. Al menos, a título casi simbólico, Ganando Jerez va realizar este próximo domingo día 12 de febrero en el parque de El Retiro, distintas actividades en las que se recordará el espíritu de aquella Fiesta y con las que se quiere también trasladar a la ciudadanía el importante papel que juega el árbol en la ciudad.
Por nuestra parte, no desistimos y por todas las razones expuestas, hoy, más que nunca pedimos la recuperación de la Fiesta del Árbol. Hoy 8 de febrero de 2023, justo 125 años después de aquel mismo día de 1989 en el que la ciudad de Jerez fue una de las primeras de España en instituir aquella feliz iniciativa.

viernes, 3 de febrero de 2023

El Parque del Altillo

 Este pequeño parque se encuentra situado en la zona norte de Jerez y esta cercano a las avenidas Alvaro Domecq y Presidente Adolfo Suarez.

Comenzamos la visita al Parque desde la intersección de las calles Cuba y Santiago de Chile. Dos pequeñas palmeras Whashingtonias robustas unidas en su base, a las que siguen un Ficus benjamina con el tronco trenzado, que se supone ha trasplantado desde su casa algún vecino, al igual que otros pequeños ejemplares que hay en este sector del parque. Más cercano a la valla del colegio, un Brachichito populneus, un Cupressus sempervirens y un par de Hibiscus syriacus, ahora a finales de otoño, desprovistos de hojas. 

Whashingtonias robustas

Hibiscus syriacus en primer termino y cipreses a la derecha y al fondo (cupressos sempervirens)



Ficus benjamina

Hibiscus syriacus

Cipreses (Cupressus sempervirens)

Brachichito populneus


Avanzamos en la misma línea del colegio, con un Ulmus pumila, y en la parte central de este primer sector, un magnífico pino piñonero (Pinus pinea), que da buena sombra por la envergadura de sus ramas. 

Pino piñonero (Pinus pinea)

Olmo siberiano (Ulmus pumila)


























Destacamos dos jóvenes ejemplares, plantados recientemente por iniciativa vecinal, como son una higuera (Ficus carica), y un peral. También hay plantadas pequeñas palmeras. La más benjamina está junto al colegio y es una palmera canaria. La más cercana, un poquito mayor, es datilera

Peral

Higuera (Ficus carica)

Higuera (Ficus carica)












Nos paramos en uno de los ejemplares catalogados en el libro de árboles singulares del proyecto life, un ciclamor (Cercis siliquastrum), que actualmente podemos decir que sobrevive, pues tiene el tronco doblado y muy mermado, alimentando su savia a las pocas ramas que se aferran en equilibrio a dos palmos del suelo. 

Arbol del amor, ciclamor (Cercis siliquastrum)

Arbol del amor, ciclamor (Cercis siliquastrum)


Nos situamos junto a este árbol y, mirando hacia el colegio, se divisa un ombú (Phytolacca dioica), que tiene delante otro Ulmus pumila

Olmo siberiano (Ulmus pumila)


Ombú (Phytolacca dioica)















Continuamos con arboleda cercana a estos últimos, donde el variado colorido de sus hojas, resaltan en un Ficus benjamina matizado, que contratan con la forma y el tono de una Tuya (Platycladus orientalis), así como con la altura y disposición de algunos Cupressus sempervivens, apostados alrededor de una pequeña plaza, como espigados y celosos vigías. 

Cipreses (Cupressus sempervivens)

Tuya (Platycladus orientalis)

Ficus benjamina matizado
















Vamos bordeando el Parque, y encontramos árboles y arbustos totalmente sin hojas, que cuesta identificar. Hay nuevos Hibiscus syriacusJacarandas, y junto a algunos pinos, parece un solitario Arce por su forma y estructura.


















Una de las esquinas está adornada con un Acebuche

Acebuche
Vemos algunos ejemplares que ya han sido nombrados anteriormente, como Jacarandas, Arces, otro Olmo y palmeras datileras. Añadimos un olivo, adelfas, y encaminamos nuestros pasos a la parte central y enlosada del parque, con bancos de piedra alrededor, donde crecen naranjos (Citrus x aurantium) y los estirados cipreses, donde se ubica un almendro de buen porte, cuyas ramas buscan la luz del sol sobre las copas de los naranjos que lo rodean, e intentando evitar la sombra de los pinos piñoneros que obstaculizan su crecimiento. 

Naranjos (Citrus x aurantium)

Adelfas (delante) y olmo (detras)












Ya en el último tramo del parque, entre las calles Cuba y Jamaica, hay otras especies intercaladas de árboles que completan el recorrido, como son Arces, Sóphoras japonicas, Catalpas y Melias

Melias

Catalpas


Melias













Adosado al parque, dentro de un seto de la calle Jamaica, hay otro árbol singular, catalogado en el libro que mencionamos anteriormente. Hablamos del Tuart (Eucalyptus gomphocephala), que ha sufrido una poda agresiva, suponemos por la proximidad del edificio de viviendas colindante. 

Tuart (Eucalyptus gomphocephala)


















Detrás de este ejemplar, algunas Palmeras Whashingtonias completan el interior del seto de esta calle.














Antes de acabar, coincidió que al abandonar el parque, vimos a una profesora del Colegio del Altillo explicando a los alumnos, en inglés, la función de las hojas de los árboles, aprovechando la variedad de especies que cuentan en esa zona. Le explicamos nuestro cometido en el Parque para posterior publicación en el blog, y se lo haremos llegar seguidamente.