Desde este bonito y único rincón se quiere divulgar al mundo entero que Jerez además del patrimonio multi-cultural , turístico ó festivo conocido por casi todos, tiene un patrimonio arbóreo por desgracia desconocido para la mayoría de los ciudadanos de nuestra ciudad.
¿Quiere ayudarnos a descubrirlo.......?

viernes, 5 de junio de 2026

Excursión a los LLanos de Rabel (21 de Abril de 2026)

 

 

Han pasado ya 4 años desde la última visita a este lugar, durante los cuales han ocurrido muchos cambios en nuestras vidas: desde fallecimientos (nuestro amigo Tano, primer presidente y fundador de nuestra asociación), a nuevas incorporaciones. 

 

En el caso que nos ocupa, y dado que ya existe en el blog una crónica de este sendero, vamos a hacer una pequeña ampliación de la misma, con especies vegetales que no figuran en el año 2022.

 

Para este sendero hay que seguir pidiendo autorización, e hicimos la solicitud con tiempo, ampliando las posibles plazas para no pillarnos los dedos. 

 

Finalmente, sólo pudimos ir cuatro personas, incluido nuestro profesor. A las 10 y media comenzamos el sendero, no sin antes echar un vistazo a la entrada, donde se acumulan variedad de plantas y flores. 

 











Tras pasar la puerta de acceso, notamos un cambio importante a nuestro alrededor: tanto a la derecha como a la izquierda, habían desaparecido árboles y plantas, en un tramo importante. Conclusión: se había realizado un cortafuegos en los laterales del sendero, y la mayoría de las especies se habían esfumado.

Dadas las circunstancias, nuestro profesor tenía que esmerarse más en lo que quedaba, para poder encontrar algo interesante.

 

Empezaremos por la Neotinea maculata, que, aunque ya aparecía la vez anterior, encontramos muchos ejemplares en plena floración.  La harina de sus tubérculos es muy nutritiva y demulcente.

 

Neotinea maculata

Neotinea maculata

El día era muy ventoso, y se notaba mucho en el sendero en los cambios de dirección del serpenteante camino. Unos minutos más tarde, localizamos las primeras peonías, y los objetivos empezaron a hacer su trabajo, plasmando los distintos tamaños de estas bonitas flores, que adornan sobremanera los espacios libres entre la masa arbórea de estos parajes. 

Peonías















Mencionaremos también a la Arabis verna, por su pequeño tamaño y belleza, con sus cuatro pétalos color violeta. Otra planta minúscula, que puede pasar desapercibida, es la peluda Cerastium brachypetalum, con cinco pétalos blancos bilobulados, y anteras amarillas. 

Arabis verna

Arabis verna

Cerastium brachypetalum

 
Las orquídeas silvestres habían sobrevivido a la limpieza del cortafuegos, pero había muy pocas y todas conocidas, aunque destacamos la Orchis langei, de color púrpura claro, que florece en esta época de primavera.

 

 Orchis langei

 Orchis langei

 Orchis langei

Las últimas lluvias, unidas al fuerte temporal, han provocado el corrimiento de tierras, dejando muchas raíces al descubierto en los taludes laterales del sendero, así como muchos árboles caídos, con los troncos secándose poco a poco, esparcidos por las inclinadas pendientes del camino. 

 


Continuamos con otro tipo de orquídea, la llamada orquídea hombre, Aceras anthropophorum, debido a que el labelo de la flor está lobulado de tal manera que parece un hombre colgando con las piernas abiertas (percepciones de la naturaleza). Algunas gramíneas brotaban al pie del camino, como la Dactylis glomerata, una hierba gramínea perenne.

 

Aceras anthropophorum

Aceras anthropophorum

El fondo del paisaje, con distintos tonos verdes, se veía interrumpido por manchas blanquecinas correspondientes a la floración de los majuelos, que brillaban con intensidad bajo los rayos solares.

 





majuelos























Hacemos mención también a pequeñas concentraciones de la Anthyllis vulneraria subsp. pseudoarundana, extraordinariamente variable en casi todos sus caracteres, especialmente en las dimensiones de órganos vegetativos y el color de las flores, también utilizada para fines medicinales.

 

Anthyllis vulneraria subsp. pseudoarundana

Alcanzamos la pequeña alberca que hay al final del recorrido, sobre las 2 y media de la tarde, y allí estaba el zorro de nuestra anterior visita. Esta vez había otros senderistas en el lugar, y se entretuvo con ellos mientras les daban algo de comer. Nosotros cambiamos de sitio, un poco más alejado de la sombra del magnífico quejigo que reina en mitad del valle, para intentar comer tranquilos. No obstante, el cánido se acercó también a nosotros para probar suerte, pero se fue con el rabo entre las piernas con sus primeros comensales.

 





Nos hicimos algunas fotos en el quejigo, que a pesar de su exuberancia estaba con el tronco hueco por la parte opuesta, y emprendimos el camino de vuelta. 

 












Las nubes matutinas habían ido dejando paso al sol, y ya nos sobraba la mitad del equipaje. A pesar de las intensas lluvias, por aquella zona apenas quedaba rastro de agua, estando los cauces de los arroyos, prácticamente secos. 













Como siempre a la vuelta se ven cosas que han pasado desapercibidas a la ida, nos entretuvimos fotografiando otro grupo de peonias.

 













Ya cerca de las 5 regresamos al comienzo del sendero, y con la charla se quedó olvidado en la zona de aparcamiento, el trípode de nuestro fotógrafo, pero no nos dimos cuenta hasta llegar a Jerez.

 

La persona que lo encontrara, se ve que no ha querido devolverlo, pues es un sendero que se entra con permiso previo, y todos los senderistas estaban registrados...

 

Durante el camino de vuelta, vimos a ambos lados de la carretera gran cantidad de Ferulas communis, formando mini bosques de tallos erectos y robustos, que pueden alcanzar los 2 cm de grosor, y hasta 3 m de altura, formado por umbelas terminales de flores amarillas, con ramificaciones entre 20 y 40 radios.

 

Ferulas communis

Ferulas communis




















Si nuestros visitantes quieren recordar nuestra anterior entrada de este extraordinario lugar, sólo tienen que pinchar en la foto de más abajo.


Llanos de Rabel - Abril de 2.022