Desde este bonito y único rincón se quiere divulgar al mundo entero que Jerez además del patrimonio multi-cultural , turístico ó festivo conocido por casi todos, tiene un patrimonio arbóreo por desgracia desconocido para la mayoría de los ciudadanos de nuestra ciudad.
¿Quiere ayudarnos a descubrirlo.......?

sábado, 15 de febrero de 2025

LA FLOR ESQUELETO, UNA FLOR MUY CURIOSA

 En octubre de 2023, NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA, publicó el articulo sobre esta curiosa flor que reproducimos a continuación.

Esperamos que nuestros visitantes lo encuentren interesante.

Diphylleia grayi: la "flor esqueleto" que se vuelve transparente con la lluvia

¿Sabías que existe un tipo de flor, conocida como Diphylleia Grayi, o flor esqueleto, que se vuelve transparente cuando se moja? Te contamos por qué ocurre y la importancia de esta especie.





Diphylleia Grayi mojada: el agua es captada por las células debido a su estructura de esponja, lo que provoca que la luz no se disperse y la flor se vuelva transparente.

En los rincones escondidos de los bosques de Asia oriental y las montañas Apalaches del Este de los Estados Unidos, una planta de lo más singular, la Diphylleia grayi, esconde una de las características que más han fascinado a los expertos y amantes de la botánica. Apodada cariñosamente como la “flor esqueleto”, esta planta no solo destaca por su sencilla belleza, sino también por una propiedad que parece sacada de cuento: cuando entra en contacto con el agua, sus pétalos se vuelven completamente transparentes.

Se trata de una característica que la vuelve única, diferenciándola así del resto de plantas y convirtiéndola en un espécimen digno de estudio científico. Te contamos de donde viene esa singular transparencia y por qué la combinación de una estructura celular específica y de la interacción con la luz es tan importante para que aparezca este fenómeno.

Diphylleia grayi (fruits)
Alpsdake

Frutos de la Diphylleia Grayi, aocmpañados de las características hojas lobuladas.

Es curioso como su nombre científico proviene del griego “di” y “phyllon”, lo cual sigifica “dos-hojas”, lo cual hace referencia directa a la disposición de sus hojas en pares opuestos: algo de lo más descriptivo. Su epíteto específico tiene, por el contrario, un origen algo diferente. “Grayi” rinde homenaje al botánico Samuel Frederick Gray, quien hizo grandes contribuciones al estudio de las plantas y los vegetales en el siglo XIX.

EL ENIGMA DE LA TRANSPARENCIA

Ahora bien, aunque todas esas características sean de lo más atractivas y la conviertan en una flor de lo más interesante, su propiedad más atractiva sigue siendo su transparencia. Así, cuando llueve, sus pétalos blancos pierden el color, volviéndose transparentes y dejando visibles las venas de la planta. Es de esta forma, que las gotas de agua se adhieren a la estructura venosa, creado así una especie de retícula que simula ser un esqueleto, otorgando a la Diphylleia un aspecto que recuerda más a un vegetal fantasmagórico que a un espécimen vivo.

Pero, ¿por qué ocurre esto? Pues bien, todo se basa en la estructura de los pétalos de nuestra flor. En ellos, las células se organizan en una especie de formación esponjosa con el objetivo de retener y almacenar la máxima cantidad de agua posible. Cuando la flor está seca, las células contienen el agua suficiente para mantener esa forma esponjosa y, a la vez, dejar que la luz que incide en los pétalos se disperse, dando como como resultado una apariencia blanca y opaca.

Sin embargo, cuando llega la lluvia y los pétalos se mojan, estos absorben aún más agua. Consecuentemente, las células se expanden, llenándose de agua de forma más uniforme. De esta forma, con esta nueva estructura, cuando la luz pasa a través de los pétalos, se encuentra en su mayor parte con agua, por lo que no se dispersa tanto y puede viajar de manera más directa y con menos obstáculos a través de la planta. Como resultado, los pétalos se vuelven transparentes y la estructura interna es visible, tomando un aspecto que bien recuerda a la de un esqueleto.

Diphylleia Grayi
iStock

Diphylleia Grayi florecida.

OTRAS CURIOSIDADES DE DIPHYLLEIA GRAYI

Más allá de esa propiedad relacionada con la transparencia, la “flor esqueleto” alberga alguna serie de características adicionales que la vuelven muy valiosa. Por ejemplo, ¿sabías que se trata de una planta usada en la medicina tradicional en algunas culturas asiáticas? Parece ser que, aunque su eficacia y seguridad no están científicamente probadas, la Diphylleia era muy utilizaba en ciertas zonas tanto como un “remedio natural” ante ciertas dolencias, como en la fabricación de ciertos tintes naturales.

A pesar de todo y, aunque sea una planta que destaca por su resistencia ante los cambios en su entorno, actualmente se encuentra en peligro. Su hábitat natural, los bosques, se está destruyendo debido a las actividades de deforestación y urbanización. Por lo tanto, la conciencia sobre la importancia de proteger su entorno natural es esencial para garantizar la supervivencia de esta especie a largo plazo.

















































































































































































































































































































































































































































































































































































































jueves, 6 de febrero de 2025

El pasado lunes día 3 de febrero, LA VOZ DEL SUR publico el articulo que más abajo reproducimos, sobre la celebración del DIA DEL ARBOL.

Esperamos que nuestros visitantes lo encuentren de su interés.

Jerez recupera su Fiesta del Árbol y 127 años de historia: habrá plantación familiar en la laguna de Torrox


El gobierno municipal va a recuperar una tradición que se dejó de organizar coincidiendo con la pandemia de covid y, cinco años después, no había vuelto a tener lugar


La calle Porvera con sus características jacarandas.
La calle Porvera con sus características jacaran

Jerez ha sido pionera en muchas cosas, pero quizás muchos no saben que a finales del siglo XIX la ciudad ya era un referente en España en crear conciencia medioambiental. El 19 de noviembre de 1897 se instruyó por acuerdo capitular la institucionalización de la Fiesta del Árbol en Jerez. Un evento de carácter festivo que nació en Estados Unidos en 1872 y que se celebraría por primera vez en la ciudad en 1898.

No fue de las primeras fiestas de este tipo en España, ya que incluso hay debate en torno a quién fue primero (¿Pinar del Rey en 1896, Mondoñedo en 1569?), pero sí ha sido siempre una de las más relevantes.

Más de mil estudiantes de los catorce centros educativos con los que contaba en 1898 la ciudad se concentraron en la plaza del Arenal (por entonces llamada Alfonso XII) para dirigirse a los terrenos del Campo de Instrucción (parque González Hontoria), donde realizaron la plantación de 500 plátanos orientales. 

127 años después de aquella primera gran fiesta, el gobierno municipal va a recuperar una tradición que se dejó de organizar coincidiendo con la pandemia de covid y, cinco años después, no había vuelto a tener lugar. El teniente de alcaldesa y delegado de Servicios Públicos, Movilidad y Sostenibilidad, Jaime Espinar, anunciará esta semana los pormenores de este evento, pero ya se sabe que se celebrará del 10 al 15 de febrero, y que culminará, el sábado 15, con una gran plantación en familia en la Laguna de Torrox a las 12 horas.

" La Fiesta del Árbol debe ser ante todo una fiesta cívica, un hermoso pretexto que sirva de cauce de participación a todos los ciudadanos y colectivos interesados en la defensa de los valores medioambientales. No hablamos sólo de plantar árboles, de velar por su desarrollo, de cuidarlos, de multiplicar su presencia. Con ser esto importante, se trata esencialmente de hacer una apuesta solidaria por el entorno, de enfatizar todo lo relativo a la "cultura del árbol", proponía en los últimos tiempos el profesor Agustín García-Lázaro, uno de los jerezanos que más ha hecho por rescatar del olvido una tradición que, aunque muchos no lo sepan, siempre ha gozado de gran arraigo y popularidad en una ciudad con un patrimonio natural impresionante.

lunes, 5 de agosto de 2024

Excursión sendero Arroyo del Parral, Montes de Propios de Jerez. Febrero 2024

 

Sendero del Parral (27-2-24)

 

 

Excursión prevista al Sendero del Parral, una vez obtenido el preceptivo permiso, y que a última hora no nos pudo acompañar nuestro profesor por causas médicas, ni tampoco otro compañero también experto, quedando el grupo un poco huérfano, botánicamente hablando. 

Quedamos en iniciar la visita a las 11 de la mañana, y ya nos esperaban para indicarnos la cancela de comienzo del mismo, que realizamos en total cinco personas.

 

Situados en el término municipal de Jerez, el segundo más grande de Andalucía, el primero es Córdoba capital, concretamente en los Montes de Propio, que forma parte del Parque Natural de los Alcornocales, declarado parque natural en 1989, siendo uno de los más grandes de Andalucía, con 170.000 ha. Está entre Cádiz y Málaga (la Sauceda). Linda por el norte con el Parque Natural de Grazalema y por el sur con el del Estrecho. En la zona donde estamos es la parte norte, y quien lleva la gestión es el Ayuntamiento de Jerez, a través de Ememsa. Desde la época feudal, ha sido zona de conflictos, por la cercanía del manantial de Tempul, pasando a manos de cristianos o moros, según intereses del señor feudal de la época. Finalmente quedó en manos cristianas, con una dotación inicial de 50.000 ha. Siempre ha sido un sector de acceso muy restringido, hasta hace unos años, en que se han abierto senderos para uso público.

En este parque, predomina el alcornoque, de ahí su nombre, debido al tipo de suelo que requiere este árbol, compuesto de roca arenisca. Además le favorece el terreno soleado. En cambio, si nos alejamos de las zonas altas, nos adentramos en la umbría, donde predomina el quejigo. 

El tronco del alcornoque está revestido de corcho, para protegerse del fuego, por estar en la zona mediterránea, de mucho calor y riesgo de incendios. 

El corcho que se quema, crea una capa negra de protección, que impide que arda el tronco. Desde hace siglos, a este árbol se le practica el descorche, y se le llama a la primera capa bornizo. El primer corcho se quita con hacha, hasta la altura de la cruz. Corte alrededor y luego hacia abajo en vertical, con la cuña del mando del hacha. Luego los rajadores, les van dando forma rectangular, y los van dejando a los pies de los árboles. A continuación, los arrieros los trasladan con mulos o burros, hasta un patio de corcho, donde una vez acumulado se transportan en camiones. Se cuelgan con arneses para cargar los camiones. Esta tarea se realiza en verano.

El bornizo es de mala calidad, por ser muy poroso, y se utiliza, una vez triturado, para tapones de botellas de champagne, tablones de corcho para clavar fotos, insonorizar paredes, portales de belén, etc.

El bueno es el que sale en segunda, que se llama segundero. Se utiliza para los tapones de corcho de botellas de vino, y se sacan de una pieza. Para que alcance el grosor suficiente, se espera entre 9 y 10 años. Cada vez le cuesta más producirlo, entre otras cosas por una enfermedad que se llama "la seca". El descorche reduce la vida del alcornoque, a una media de 200 años, contra otros que no se descorchan, que pueden durar 500. A pesar de ello, se considera sostenible en el tiempo.

Aparentan ser árboles jóvenes, pero en realidad su cepellón puede ser centenario, siendo por ello más susceptible a los ataques externos.

 

 

Tras franquear la cancela de acceso, paramos ante el cartel indicativo, donde se detallaba características y trazado del sendero.





















Con motivo de las últimas lluvias, estaba algo impracticable, agravado por el ir y venir del ganado, que libremente pasta en su interior.
















Nuestro fotógrafo iba captando las bondades de este magnífico rincón de los Montes de Propio, y mientras nos despedíamos de uno de los guardas, algunas imágenes de margaritas (Glebionis coronaria), con sus lígulas blancas y amarillas, totalmente copada por insectos, así como las abundantes borrajas (Borago officinalis), con sus bonitos tallos pelosos y flores azuladas.

 

Margaritas (Glebionis coronaria)

Borrajas (Borago officinalis)

Borrajas (Borago officinalis)


 








La primera parte del camino, está dominada por acebuches como árbol predominante, y haciendo un análisis visual de la vegetación, desde un punto que abarcaba bien los diferentes contrastes de colores del arbolado, tenemos por zonas: acebuches, luego en la umbría los quejigos, zona más soleada los alcornoques y arriba en la montaña, los pinos.





 








Fuimos avanzando por los laterales del sendero, para ir evitando el barro, y al mismo tiempo anotando las plantas que nos íbamos encontrando, como la Euphorbia helioscopica, de verdes hojas acopladas al tallo, semejantes a las cunitas de un tiovivo. Cercana a ellas los Vilanos de los Senecio vulgaris, formando las cabecitas peludas y canosas, que se van deshaciendo con el viento.

Senecio vulgaris

Euphorbia helioscopica



















El tono púrpura de la Fedia cornucopiae, con su cáliz tubular y corola bilabiada, resalta entre las hojas verdes del camino, contrastando con el amarillo de la Calendula arvensis.

Calendula arvensis

Fedia cornucopiae



















Una planta muy frecuente en los distintos senderos, es el Erodium, con sus flores rosadas de 5 pétalos. En este caso nos referimos al Erodium salzmannii, pues el apellido botánico es el que le da su esencia.

Erodium salzmannii

Erodium salzmannii

Erodium salzmannii











Apreciamos otros tipos de Vilanos, como los del Sonchus oleraceus, que se elevan sobre los abiertos pétalos morados de la Vinca difformis, como hélices preparadas para volar.

Sonchus oleraceus

Vinca difformis



















También hay otro tipo de arbusto predominante entre la arboleda y las lomas pedregosas, de flores en forma de quilla y color amarillo, pero que, en función del tipo de hojas y ramas, su nombre varía.

Tenemos por un lado la Teline linifolia y por otro el Cytisus baeticus, como muestra de los que hemos fotografiado durante el camino.













La margarita es otra flor que se prodiga abundantemente, y acompañamos fotos de la Bellis annua, tanto con los capullos cerrados, como abiertos.

Bellis annua

Bellis annua



















Sabemos que, en esa zona, existen diferentes tipos de animales, como el ciervo, gamo y corzo. Hay también jabalíes y cerdos silvestres, pero evidentemente no pudimos avistar ninguno.






En cuanto a los herbívoros, hay que mencionar que hace más de 100 años, el equilibrio en estas especies lo mantenía el lobo. El ecosistema se controlaba de forma natural, dando lugar a que diferentes especies se regeneraran y encontraran en este Parque un lugar de cohabitación animal, interrumpido por la mano del hombre. Otra variedad que sufre este desequilibrio son las colonias de buitres, que no encuentran como antaño, especies abatidas con las que alimentarse.

 


Durante nuestra andadura por el sendero, que a menudo estaba cubierto de agua en algunas zonas, y con la atenta vigilancia del ganado (correspondiente a vacas rojas para cría, que luego se venden a los mataderos), que constantemente aparecían y desaparecían por ambos lados, a su libre albedrío, encontramos a nuestra derecha un Salix atrocinera, relleno de amentos, y al mismo tiempo rodeado de arbustos de Cytisus baeticus. Pronto resaltaría entre la verde hierba, los vistosos colores de la Ophrys tenthredinifera, cuya forma y variedad de matices, resulta todo un espectáculo.













Salix atrocinera, relleno de amentos

Salix atrocinera, relleno de amentos

Cytisus baeticus

Cytisus baeticus





































Ophrys tenthredinifera

Ophrys tenthredinifera



















Aparte del Erodium salzmannii, encontramos algunos Erodium Moschatum, del mismo colorido, pero diferente forma y tamaño, tanto sus hojas como las flores. Unos pasos más adelante, otra planta abundante en estos parajes es la "olivilla" (Teucrium fruticans), ésta en tonos blancos y azulados con sus característicos nervios cruzando los pétalos, largos estambres a modo de flequillo, y se me asemeja la cabeza de una cabra a vista de pájaro. 

Olivilla" (Teucrium fruticans)

Erodium Moschatum

Erodium Moschatum


Erodium 




































Alcanzamos un punto estratégico del recorrido, que da mucho juego, sobre todo a nuestros fotógrafos, como es el Manantial del Canuto de la Gallina, al que accedemos tras unas bonitas estampas del sendero, donde los árboles se inclinan desde la ladera, agitando sus ramas a nuestro paso en forma de saludo.





El Canuto de la Gallina representa uno de los rincones donde se concentran la vegetación, las rocas y el agua, realzando la belleza de la naturaleza, con esta mezcla de elementos que tanto reconforta a nuestros sentidos. El agua baja desde las alturas, formando pequeñas cascadas entre las rocas, impregnadas de musgo y líquenes, alumbrándose a través de los focos que proyectan los rayos solares. Ya más cerca del sendero, las aguas se estancan en modo espejo, y en otras partes se vuelven opacas, gastando las combinaciones de verde y marrón en esta paleta de colores improvisada. 





Tras pasar un buen rato por los entresijos del Canuto, continuamos el camino bajo la atenta mirada del ojeador de la manada, que nos mantenía a raya con sus ojos tristones.














Tanto las margaritas (Bellis annua), como los Erodium moschatum, se acoplan, procurando salpicaduras blancas y rosadas entre la verde hierba.












Una tímida flor, la Verónica cymbalaria asomaba su blanca cabecita entre la hojarasca y las verdes hojas, a modo de periscopio, con cuatro pétalos, siendo el inferior más pequeño que los otros. El nombre de Verónica, dicen que se le ha puesto porque las dos anteras que tiene la flor, simulan los ojos de La Verónica. Bueno, ahí lo dejo...

Verónica cymbalaria













Mencionamos también a la Ranunculus ficaria, una flor con lígula y estambres amarillos.

Ranunculus ficaria

Continuamos avanzando, contemplando a lo lejos la zona montañosa cubierta de arbustos y arboleda, entre la que aparecen distintas y solitarias construcciones, de agricultores y ganaderos. Algunas flores y arbustos se repiten en el recorrido, como la Teline linifolia o la Bellis annua, y van apareciendo otras nuevas, como las flores rosadas del Geranium molle, con los pétalos mellados en su ápice.


Teline linifolia

Geranium molle











Algunos alcornoques y quejigos presentaban figuras fantasmagóricas, cubiertos de musgo y helechos, con tronco y ramas retorcidas, y nos iban dando paso a la llegada al Manantial del Parral.

























Aprovechamos los restos de un gran alcornoque seco y caído, para hacernos una foto grupal entre los huecos de su tronco y ramas, y seguidamente un brindis delante de la Casa del Guarda.












Con relación a la sequedad de los alcornoques, vamos a introducir un pequeño apéndice sobre “La Seca”

Cuando los ejemplares se hacen viejos, esta enfermedad les ataca, van perdiendo progresivamente las hojas y el árbol se muere. No se sabe muy bien la causa, pero también ataca a otros ejemplares como la encina. Puede que el descorche les pueda perjudicar, pues está comprobado que disminuye la vida del árbol. Se intenta cubrir este déficit con nuevas plantaciones, pero la gran cantidad de herbívoros que habita la sierra, provoca que se coman los brotes jóvenes, no prosperando este sistema.

 Tras un rato comprobando el terreno y la humedad del manantial, iniciamos el camino de vuelta, siempre acompañados por el ganado, que como a la ida, surgía de improviso entre la arboleda.





Quiero recordar que, en otra de nuestras visitas, al pie del muro de la Casa, sobre una piedra lisa, vimos un montoncito espumoso. Se trataba de una ooteca, relativa a una mantis religiosa. Esta especie de insecto efectúa la puesta de huevos aquí, y pueden salir cientos de crías en primavera, que incluso se matan entre ellas.

 

Tan solo comentar algunos gamones (Asphodelus ramosus) dispersos por las laderas, un resto de seta roja al pie del camino, o las superpuestas lígulas amarillas de los Sonchus oleraceus.





Gamones (Asphodelus ramosus)


Gamones (Asphodelus ramosus)

Sonchus oleraceus


 


























El hecho de que estos senderos estén transitados por muchos herbívoros, es normal que en el mismo haya gran cantidad de excrementos. Recuerdo que una de las veces que lo visitamos, identificamos unos de conejo, lo cual provocó hablar un poco sobre ellos y su hábitat, y como anécdota, a raíz de una pregunta surgida en un concurso televisivo, se cuestionó si realmente los conejos se comen sus propios excrementos. Pues efectivamente es así, se comen una parte de ellos, con el objetivo de asegurar la ingestión de vitamina B, siendo esta práctica algo totalmente normal en los conejos.

 












Terminamos con alguna variedad de Fumaria, rabaniza blanca (Raphanus raphanistrum) y margaritas de pétalos blancos y aquenios amarillos, llamadas Chamaemelum fuscatum. Nos dirigimos hacia la Casa de la Jarda, pasando junto a unos grandes arbustos de Rosales de Banksiae, de colores blancos, rosas y amarillos.

 

Chamaemelum fuscatum

Chamaemelum fuscatum

Raphanus raphanistrum

Fumaria



































Llegamos a la zona de aparcamiento con la hora vencida, pues los trabajadores ya se estaban marchando, y telefónicamente nos despedimos de la directora y los guardas, agradeciendo la visita y la atención prestada.